Las semillas de cajuil

Conocidas también cono anacardos o 'cashew', este fruto seco es uno de los más apreciados gracias a sus invaluables propiedades nutricionales.

Las semillas de cajuil

Estas brindan los ácidos linoléico y linolénico, que son cardiosaludables y previenen enfermedades cardiovasculares. Eso sí, hay que consumirlas con moderación

SANTO DOMINGO, 09 de octubre (Panorama) – Las semillas de cajuil son frutas secas que se encuentran originalmente ocultas en el corozo (semilla) externo del cajuil, y para prepararlas es preciso tostarlas en una superficie de metal y luego pelarlas. Un proceso muy detallado… quizás por eso son de las frutas secas más costosas.

El Anacardium occidentale, nombre científico del fruto llamado popularmente cajuil o marañón,  es oriundo del Brasil y además de que puede ser degustado crudo, en dulces y conservas (dadas sus cualidades nutritivas), también tiene excelentes propiedades medicinales y hoy es empleado en la creación de medicamentos para tratar diferentes enfermedades.

Las semillas del cajuil contienen según datos suministrados por la nutrióloga Claudette Díaz, 30.19 gramos de carbohidratos, 5.91 gramos de azúcares, 43.85 gramos de grasas y 18.22  de proteínas, aportando una energía de 550 calorías por cada cien gramos consumidos. “Además contiene 600 miligramos de potasio, 50 de fósforo y 37 de calcio”, añade. Sumado a esto tiene concentraciones menores de vitaminas B1, B2, B3, B6, C, ácido fólico, hierro y magnesio.

Características

Las semillas de cajuil se diferencian de otras frutas secas en que provienen de otra fruta. Su sabor dulce y consistente la hace una candidata idónea para cocinar ensaladas, arroces diversos, carnes (pollo o res), así también postres como tartaletas, galletas o bizcochos. Siendo un fruto seco, la semilla de cajuil puede hacerse pasta, harina o consumirse entera.

“Este fruto  aumenta su potencial cuando se mezclan con otros cereales”, dice Díaz y añade que hay que ser cuidadoso en su consumo porque es un alimento calórico y al agregarle sal, hay que tener en cuenta el contenido de sodio. Por ello la experta recomienda consumirlo moderación.

Según detalla la nutrióloga,  varios estudios no recomiendan a hipertensos el consumo por el contenido en sodio, pero esto se evitaría si se consiguen las semillas al natural, sin sal añadida. A final de cuentas, los ácidos grasos protectores presentes en las semillas de cajuil mantienen la ansiedad en un nivel aceptable y son cardiosaludables. Trate de tomar en la merienda un puño de estas delicias, de ser posible alternadas con otros frutos secos para equilibrar.

Ácidos grasos poliinsaturados

“Recordemos que este tipo de ácido graso el cuerpo lo necesita y no lo produce, por lo que los frutos secos, y en particular estas semillas, nos brindan los ácido linoléico u omega 6 y acido linolénico u omega 3, que disminuyen el colesterol LDL o “malo” y los triglicéridos y aumentan el HDL o “bueno” lo cual ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares y la diabetes”, dice.

Al rebajar el colesterol total y los niveles de triglicéridos en sangre, estas grasas reducen el riesgo de formación de trombos o coágulos. No olvide consumir moderadamente, pero con frecuencia los alimentos que los contiene como aceites de semillas (girasol, maíz, soja), margarinas vegetales, frutos secos grasos u oleaginosos (semillas de cajuil) y aceite de hígado de bacalao.

UNA RECETA

Pollo a la cantonesa

Ingredientes: 3 tazas de pollo en trozos pequeños, 1 cucharadita de sal, 1/4 de cucharadita de pimienta negra, 4 cucharadas de aceite vegetal , 1/2 taza de semillas de cajuil, 1 cebolla grande rebanada, 1 pimiento mediano verde picado, 1 nabo partido en rebanadas.

Para la Salsa: 1 taza de caldo de pollo, 1½ cucharadas de salsa de soya, 2 cucharaditas de maicena, 3/4 de cucharadita de azúcar, 2 cucharadas de jerez seco.

Preparación: Sazone la carne con sal y pimienta negra. En una sartén o wok, ponga a calentar el aceite y fría las semillas de cajuil hasta dorar un poco, escúrralas sobre papel y reserve. En el mismo aceite sofría la cebolla y agregue la carne y dore. Agregue el pimiento y el nabo y deje cocer la mezcla unos 6 minutos.  En un recipiente aparte combine el caldo de pollo, salsa de soya, la maicena, azúcar y el jerez y mezcle bien. Eche la salsa a la sartén, junto con las semillas tostadas y cocine a fuego lento hasta que la salsa esté espesa y suave. Pruebe de sal y agregue el pollo y cueza todo solamente durante unos minutos. Sirva con arroz blanco.