Prueba vital para las gestantes

Para practicar el estudio sólo se necesita extraer sangre de la madre, quien no precisa estar en ayunas a la hora de presentarse al laboratorio.

Prueba vital para las gestantes

SANTO DOMINGO, 14 de octubre (Panorama) – En el embarazo hay varios exámenes y pruebas de rutina, algunas son sencillas, otras más complejas, pero todas tienen su función y ninguna debe ser pasada por alto.

Una de esas pruebas, que cabe dentro de la categoría de las sencillas, es la Alfafetoproteína (AFP). Según explica la neonatóloga Lizbette Rodríguez “se trata de un análisis de sangre que se practica a la madre y que resulta útil para detectar dificultades fetales tales como enfermedades del tubo neural o anomalías cromosómicas”.

La Alfafetoproteína, según se detalla en el libro Cirugía pediátrica, escrito por Francisco Luis Uribe Restrepo y María Elena Arango Rave, no es más que una proteína “que se sintetiza en el hígado y los intestinos del feto y en el saco vitelino”.Esta sustancia se encuentra en concentraciones altas en el suero materno y alcanza su máxima concentración en la semana 14 después del último período menstrual. Es por esta razón que Rodríguez recomienda que el estudio se realice entre la semana 16 y 18 de embarazo.

“Para practicar el estudio sólo se necesita extraer sangre de la madre, quien no precisa estar en ayunas a la hora de presentarse al laboratorio”, indica la especialista.Añade que hay que tener en cuenta que la AFP no es en sí un diagnóstico, pero si es una efectiva prueba de rastreo.

Los padecimientos
En la mujer embarazada un resultado aumentado de este examen podría revelar defecto abierto del tubo neural, onfalocele, gastrosquisis, desprendimiento de placenta, hemorragia fetomaterna, muerte fetal… en cambio, un resultado de AFP demasiado disminuido podría indicar cromosomopatías como el Síndrome de Down o de Williams.
En caso de un resultado disminuído hay que tener en cuenta que factores como una madre en sobrepeso podrían haber alterado el resultado sin que haya ningún riesgo para el feto en cuestión.
Rodríguez comenta que los resultados del AFP combinados con factores como antecedentes familiares y edad de la madre pueden llevar a que surja el interés de practicar exámenes más detallados aunque también más invasivos, como la Amniocentésis o una prueba genética más específica.