¡Se me salió un diente!

Antes de recurrir al odontológico, quien ha sufrido algún traumatismo que ha conllevado la pérdida o el desprendimiento parcial o total de un diente debe acudir a su médico.

¡Se me salió un diente!

SANTO DOMINGO, 14 de octubre (Panorama) – “Diente meno’, cara e’ veneno” es una divertida frase para decirle a los niños que están mudando los dientes de leche. A ningún adulto le gustaría tener que escucharla, pero sucede.

Perder un diente puede no ser una situación cotidiana normal, pero es un problema posible. Los traumatismos dentales suceden especialmente en los niños, aunque vale decir que tampoco son exclusivos a estos pues pueden ocurrir en personas de todas las edades. Las causas para un traumatismo dental pueden ser muy variadas y van desde accidentes automovilísticos, deportivos, riñas, altercados, caídas y otros inconvenientes.

Un brochure informativo de la Sociedad Dominicana de Endodoncia ofrece algunos datos de interés y recomendaciones acertadas sobre qué hacer ante la salida de un diente de la boca. Lo primero que se indica en el documento es que los traumatismos dentales pueden ser de diferentes tipos; lo más común es que se presenten traumas donde el diente presenta movilidad o desplazamiento leve hacia afuera o hacia adentro de su posición normal.

También pueden ocurrir “pequeñas fracturas en la corona del diente, fracturas que exponen la pulpa o nervio del diente”, de indica. Hay ocasiones, según determina el material, donde a simple vista los dientes parecen no haber sufrido daño pero la pulpa o el nervio pueden estar afectados gradualmente y en otros casos al examen radiográfico podría presentar fracturas a cualquier nivel de la raíz.

Quizás la recomendación más importante tiene que ver con la salud general del paciente que ha perdido el diente. Antes de recurrir directamente al consultorio odontológico, quien ha sufrido algún traumatismo que ha conllevado la pérdida o el desprendimiento parcial o total de un diente debe acudir a su médico o de ser necesario a emergencias para descartar primero daños físicos y/o neurológicos, luego es posible ser evaluado por un endodoncista, quien es el especialista en los tratamientos de conducto.

Qué hacer ante la salida del diente
– Antes que nada mantenga la calma pero actúe rápidamente. Trate de localizar él o los dientes que se han desprendido.
– Recoja él o los dientes por la corona, nunca por la raíz. Examínelo y si el diente está sucio lávelo delicadamente con agua sin manipularlo mucho y sin usar ningún producto como detergentes.
– Coloque su diente en el orificio que le corresponde dentro de la boca fijándose en la posición de los dientes vecinos.
– Si esto es posible, mantenga el diente húmedo colocándolo en: leche, solución salina, suero fisiológico, agua con una pizca de sal. Si no tiene ninguna de estas soluciones deberá ponerselo dentro de la boca, entre la encía y el carrillo.
– Acuda al endodoncista a la mayor brevedad posible. Sepa que el diente debe ser recolocado en su lugar antes de que transcurran 30 minutos.
– El especialista lo examinará, lo lavará cuidadosamente con soluciones específicas, lo reposicionará adecuadamente ferulizándolo o fijándolo y en una siguiente cita se hará el tratamiento endodóntico.