Pitit Dessalines rechaza el informe y Lavalas llama a nuevas movilizaciones en Haití

El partido Fanmi Lavalas, del ex presidente Jean Bertrand Arisitide, también objetó este lunes el reporte de la comisión, y llamó a nuevas manifestaciones este miércoles y viernes.

Pitit Dessalines rechaza el informe y Lavalas llama a nuevas movilizaciones en Haití

PUERTO PRÍNCIPE, 04 de enero (Panorama) — La plataforma política Pitit Dessalines rechazó hoy el informe de la Comisión de Evaluación Electoral Independiente que recomendó la víspera continuar el proceso electoral con la aplicación de reformas que garanticen la transparencia en el tramo final de los comicios.

El partido Fanmi Lavalas, del ex presidente Jean Bertrand Arisitide, también objetó este lunes el reporte de la comisión, y llamó a nuevas manifestaciones este miércoles y viernes para protestar contra los resultados de la primera vuelta presidencial.

Por su parte, el candidato presidencial oficialista Jovenel Moïse, del Partido Haitiano Tèt Kale (PHTK), elogió el informe y señaló que está dispuesto a dialogar con su competidor en la segunda vuelta, el líder opositor Jude Célestin, tal como recomendó el organismo.

La comisión entregó la madrugada del domingo su reporte al presidente Michel Martelly, en la que reconoció que hubo “irregularidades graves en la primera vuelta presidencial, y sugirió al Consejo Electoral Provisional (CEP), encargado de organizar las elecciones, adoptar “controles necesarios e indispensables” para asegurar el buen término del proceso.

En concreto, la comisión recomendó limitar el número de portadores electorales en las mesas de votación, llevar a la justicia a los infractores, que los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta firmen un pacto para “moralizar el proceso electoral” y llamar a sus partidarios a evitar tentativas de fraude electoral, y que el CEP sea el verdadero y último responsable de dar a conocer los resultados.

El candidato presidencial, Jovenel Moïse, del gobernante Partido Haitiano Tét Kale (PHTK). (Xinhua/Luz Sosa).

Pitit Dessalines, cuyo candidato presidencial, Moïse Jean Charles, quedó tercero en la primera ronda presidencial, dijo que mantiene su posición de que se anulen las elecciones del 25 de octubre, y de que el presidente del tribunal electoral, Pierre Louis Opont, y el director del Centro de Tabulación de Votos, Matador Widmack, sean llevados ante un tribunal por ser los “culpables” de la actual situación.

“Hemos pedido desde el 3 de noviembre la cancelación de las elecciones y para embaucarnos, el gobierno formó una comisión para llevar a cabo las auditorías cuando ya era consciente de que se había producido enorme fraude durante las elecciones”, dijo hoy en una rueda de prensa Mathias Pierre, uno de los dirigentes de Pitit Dessalines.

“Si en el 15% de los registros evaluados por la comisión había muchas irregularidades, se puede decir que todos los resultados están fraguados y esto muestra que el Grupo de los 8 tenía razón”, agregó Pierre.

La crisis post-electoral se agravó a finales de noviembre debido a la decisión de una coalición opositora conocida como G-8, de desconocer los resultados de los comicios presidenciales y de reclamar la formación de una comisión independiente para evaluar las denuncias de fraude.

El G-8 también exigió la destitución de los miembros del tribunal electoral, reclama un “poder de transición” encargado de convocar a nuevas elecciones en un plazo no mayor de dos años, además de una nueva Constitución y una reforma del Estado.

El abogado de Pitit Dessalines, Levelt Fanfan, dijo hoy que a raíz del informe, los miembros del CEP ya no pueden “seguir cerrando los ojos” y deben renunciar para permitir que el país tenga una elecciones libres, democráticas y transparentes.

“La comisión no tiene competencia y no tiene capacidad para oponerse al CEP. Estas son las razones por las cuales mantenemos firmemente nuestra posición de rechazar este informe y exigir la anulación de las elecciones del 25 de octubre 2015 “, dijo Fanfan, citado por el portal de noticias Haiti Press Network.

Según Pitit Dessalines, en 1.771 actas verificadas, entre las cuales el 30% no tenía número de identificación, el 57% no tiene firma, el 46% de no fue bien escrito y el 8% no cumplió con las formalidades.

Maryse Narcisse, coordinadora del partido Fanmi Lavalas, que Aristide fundó en 1996. Foto Le Nouvelliste

Este lunes, la candidata presidencial por el partido Fanmi Lavalas, Maryse Narcisse, que quedó en cuarto lugar con un 7,05% en la primera ronda, convocó a una rueda de prensa para expresar su rechazo al informe de la comisión de evaluación electoral.

Narcisse llamó a los partidarios de Lavalas a sumarse a nuevas protestas esta semana en Puerto Príncipe contra “el golpe de Estado electoral” y para reclamar la renuncia del presidente del CEP, y de los demás integrantes del organismo.

Haití trató a lo largo del 2015 de superar una prolongada crisis política que tras forzar la dimisión del anterior primer ministro Laurent Lamothe a principios de año, dejó sin funciones al Parlamento debido al prolongado retraso en la organización de comicios para renovar a todas sus autoridades.

La comisión evaluadora dijo en su informe que es necesario encontrar un consenso de salida honorable para todos, y llamó a generar un clima de paz para devolver credibilidad al proceso.

La entidad agregó que sus recomendaciones deben permitir un diálogo político, fijar responsabilidades, operar un mínimo de cambios en el aparato electoral, y garantizar la veracidad del próximo escrutinio electoral.

El documento de cuatro páginas fue suscrito sólo por cuatro de los cinco integrantes del organismo: monseñor Patrick Aris, el pastor Armand Louis, la líder del rito vudú Euvonie Georges Auguste, y el representante de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, Rosny Desroches.

El quinto miembro, Gédéon Jean, también representante de los grupos de derechos humanos, señaló hoy que no suscribió el informe debido a que la comisión electoral denegó su solicitud de llevar a cabo una evaluación exhaustiva de los resultados de las elecciones.

Jean señaló que en vista de las muchas irregularidades, es imposible descartar las sospechas de fraude masivo y, por tanto, ir más lejos como recomienda en el informe.

“Estoy de acuerdo con las conclusiones del reporte que explica que es fruto del trabajo de una comisión y la síntesis de opiniones divergentes. Las acusaciones de fraude masivo están confirmadas, por lo que se justifica una verificación a profundidad”, dijo el comisionado.

Pero Georges, la representante del rito vudú, señaló que aunque hubo un gran número de irregularidades en el proceso y la competencia de los jueces llamados a descartar los casos de fraude debe ser cuestionada, el “CEP tiene la legitimidad necesaria para continuar el proceso electoral”.

Según los resultados oficiales, Jovenel Moïse, del PHTK, logró el primer lugar con el 32,76%, seguido por Jude Célestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (LAPEH), con 25,29%, y Moïse Jean-Charles, de Pitit Dessalines, con el 14,27%.

Pero una encuesta realizada por el Instituto Brasileño Igarapé y difundida a fines de noviembre indicó que, basado en entrevistas con más de 1.800 electores en todo el país, el candidato oficialista no pudo obtener el primer lugar porque el 37,5% de los encuestados dijo haber votado por Célestin, el 30,6% por Moïse Jean-Charles (que quedó tercero en la primera ronda), “lo que deja al candidato oficialista con sólo el 6,3% de los votos”.

“Estamos dispuestos a sentarnos y a hablar porque nuestras puertas están abiertas”, dijo hoy el candidato oficialista, quien además elogió hoy el “sacrificio” de los miembros “honestos y capaces” de la Comisión de Evaluación Electoral durante el final de las celebraciones del año para cumplir con su deber como ciudadanos”.

PUERTO PRINCIPE, octubre 25, 2015 (Xinhua) -- Una mujer deposita su voto en una urna electoral durante las elecciones generales en un centro de votación, en Puerto Príncipe, Haití, el 25 de octubre de 2015. (Xinhua/Luz Sosa)
PUERTO PRINCIPE, octubre 25, 2015 (Xinhua) — Una mujer deposita su voto en una urna electoral durante las elecciones generales en un centro de votación, en Puerto Príncipe, Haití, el 25 de octubre de 2015. (Xinhua/Luz Sosa)

“Creo firmemente que es importante que todos los actores, independientemente de su pertenencia política e ideológica, se aseguren de que las elecciones sean creíbles, honesto y transparente”, agregó Moïse.

El pasado viernes 1, el presidente Martelly anunció que convocará esta semana a una segunda vuelta presidencial que debe realizarse el próximo domingo 17 de este mes, en atención a una recomendación del tribunal electoral.

“Yo les pido a todos respetar las reglas del juego, pido a todos los fanáticos y partidarios a mantener la calma, les pido que voten en masa como debe ser, ir a votar por la persona que creen los representará mejor”, dijo Martelly en un mensaje dirigido al país con ocasión del 212 aniversario de la independencia nacional.

Haití debía votar el domingo 27 de diciembre entre el candidato oficialista Jovenel Moïse y el líder opositor Jude Célestin, pero el CEPanunció hace dos semanas el aplazamiento sin nueva fecha del proceso para esperar las deliberaciones del comité de evaluación electoral.

La comisión de evaluación fue creada el pasado 17 de diciembre pero no pudo concluir su trabajo previsto para el jueves 30 de diciembre.

El actual proceso electoral se inició el 9 de agosto con una primera vuelta legislativa y continuó el 25 de octubre con presidenciales en primera ronda, legislativas en segunda y municipales en todo el país.

Ningún partido alcanzó una clara mayoría en el Parlamento, mientras que el oficialismo y sus aliados obtuvieron ventaja en algunas de las principales ciudades de Haití, según los resultados preliminares de los comicios municipales de octubre conocidos la semana pasada.

A finales del año pasado, el Foro Económico del Sector Privado (FORUM), la más importante organización empresarial haitiana, expresó su “profunda preocupación por los recientes acontecimientos que afectan a la vida nacional y la paz social”, y llamó a todos los actores involucrados en el proceso a respetar los principios democráticos.

Por su parte, entidades de la sociedad civil cuestionaron el comportamiento de la institución electoral en unas “controvertidas elecciones”  que plantea una vez más graves preocupaciones relacionadas, en particular, a la falta de transparencia y el respeto de las normas democráticas.

Haití trata de afianzar también el proceso de reconstrucción nacional casi seis años después del poderoso sismo de 7,3 grados en la escala de Richter que en enero del 2010 dejó 222.570 muertos y pérdidas materiales por unos 7.900 millones de dólares.

El terremoto dejó también un millón y medio de damnificados, de los cuales 60.801 personas viven todavía en alguno de los 45 campamentos para damnificados que todavía quedan en el territorio nacional.

La Comisión para América Latina y el Caribe (CEPAL) advirtió en el 2014 que la crisis impactó en el desempeño económico de Haití, que creció menos debido a un menor dinamismo causado, entre otros factores, por la tardanza en la aprobación del presupuesto de ese año, derivado de las diferencias entre el gobierno y el Legislativo.

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