Gobierno de Haití retoma prohibición a importación de productos hechos con polietileno y poliestireno

Le medida afecta particularmente a productores de República Dominicana y compromete unos 75 millones de dólares anuales según el sector.

Gobierno de Haití retoma prohibición a importación de productos hechos con polietileno y poliestireno

PUERTO PRÍNCIPE, 15 de junio (Panorama) — El gobierno de Haití retomó la prohibición a la importación de productos plásticos de polietileno y poliestireno, informó hoy la prensa haitiana, una medida adoptada hace cinco años y que afecta sobre todo a productores de plástico de la vecina República Dominicana.

Los Ministerios de Medio Ambiente, Industria y Comercio y Economía dieron a conocer la medida en un comunicado que advirte sobre la importación, producción o venta en Haití de artículos de poliestireno expandido (EPS o espuma de poliestireno o PS cristal) “altamente tóxico”, tales como platos, botellas, bolsas negras, etc.

El comunicado, dirigido al al sector comercial, en particular, y al público en general, prohíbe la fabricación, importación y comercialización de estos productos, tal como estipula el decreto del Consejo de Ministros de Ministros el 10 de julio de 2013 a favor de la protección del medio ambiente.

“Esta medida entra en vigor a partir de la fecha de publicación del comunicado”, agrega el documento fechado al pasado 7 de este mes, y que señala que se tomarán medidas para facilitar la importación de insumos, envases, bolsas y bolsas biodegradables con menos efectos nocivos sobre el ecosistema.

Los Ministerios firmantes también adierte que “instrucciones formales serán dadas ​​a la policía para que tome medidas drásticas contra todos los que contravengan la disposición.

el 1 de agosto del 2013, Haití puso en vigencia un decreto promulgado el año anterior que prohibía la producción, importación, comercialización y uso de bolsas de polietileno y envases de poliestireno expandido, la mayoría usados para almacenar alimentos y bebidas.

Las autoridades haitianas dijeron que la norma, que afectó a productores dominicanos, fue decretada para mejorar las condiciones del medio ambiente y el ornato de la capital, pero en la práctica la importación del producto nunca se detuvo.

El decreto original fue dado a conocer por el gobierno haitiano el 18 de agosto del 2012, días después de su promulgación por parte del entonces presidente Michel Martelly tras un Consejo de Ministros.

“Estos productos, que no son biodegradables, causan daños significativos al medio ambiente y contribuyen al bloqueo de drenajes que provocan un enorme gasto para la limpieza de la ciudad”, dijo entonces el primer ministro Laurent Lamothe.

“En el sector de la alimentación podemos usar platos de papel”, agregó el jefe de gobierno haitiano, que recordó que varios países prohíben ese material y calculó en unos 40 millones de dólares los gastos para limpiar las alcantarillas y el drenaje pluvial de Puerto Príncipe.

En respuesta, República Dominicana anunció eventuales medidas contra la prohibición que según la presidenta de la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD), Ligia Bonetti podría provocar pérdidas por unos 75 millones de dólares anuales.

La nueva medida se conoce en momentos en que el gobierno de Haití mantiene la interdicción vía terrestre a 23 productos provenientes de República Dominicana, cuyas autoridades dan por hecho el levantamiento de la sanción desde el año pasado.

La decisión fue anunciada el pasado 11 de mayo. Hasta ese momento no se conocía todavía la posición oficial de la nueva administración del presidente Jovenel Moïse, que asumió el poder el 7 de febrero de este año de manos de su antecesor, el presidente interino Jocelerme Privert, quien también mantuvo la disposición.

Desde entonces, las autoridades haitianas impidieron el paso a los productos dominicanos por la frontera terrestre, aunque los directores de Aduanas de República Dominicana y de Haití, Enrique Ramírez y Jean J. Janvier, trataron la semana pasada el tema sin ningún resultado.

Ramírez dijo que en el encuentro, realizado en el marco del relanzamiento de las relaciones entre los dos países a través de una Comisión Mixta Bilateral, la Dirección de Aduanas dominicana prometió a su par haitiana la lista completa de las empresas dominicanas que exportan productos a Haití.

El 1 de octubre del 2015 Haití cerró sus fronteras terrestres a 23 productos dominicanos “para mejorar el control de calidad de importación” de bienes haitianos, aunque anunció que permitiría su acceso a través de puertos marítimos y aéreos.

En respuesta, Santo Domingo llevó su queja a la Organización Mundial de Comercio (OMC), hecho que causó un resquebrajamiento de las relaciones entre ambos países, ya afectadas por la aplicación, cuatro meses antes, de un programa nacional de regularización de extranjeros indocumentados lanzado por el gobierno dominicano, que afectó a miles de inmigrantes indocumentados haitianos.

En abril pasado, los cancilleres de República Dominicana, Miguel Vargas, y de Haití, Antonio Rodrigue, dieron un impulso al diálogo entre los dos países, aunque en su encuentro en Santo Domingo pasaron por alto la restricción impuesta por el gobierno haitiano.

Vargas y Rodrigue sostuvieron su primera reunión de trabajo en la que, además de iniciar contacto formal, establecieron el orden de prioridades de la agenda binacional y reafirmado el derecho soberano de cada país y el principio de la no intervención según un comunicado de la Cancillería dominicana.

En una declaración conjunta, ambos cancilleres dijeron que en el plano comercial proponen facilitar el tránsito de mercancía, de modo que se fortalezca el comercio formal, se dificulte el contrabando y se ofrezcan oportunidades al mercado fronterizo.

El funcionario haitiano señaló que República Dominicana y Haití buscan crear un marco jurídico para un intercambio comercial fluido, y en la única referencia a la medida contra los 23 bienes dominicanos, Rodrigue dijo que el “comercio entre ambos países es mucho más amplio que esa cantidad de productos”.

En agosto del año pasado, el presidente dominicano Danilo Medina y su entonces colega haitiano Jocelerme Privert sostuvieron una reunión al margen de la 71ª Asamblea General de la ONU, en el que acordaron un encuentro entre cancilleres y directores de Aduanas, en el marco de la regularización de la importación terrestre de los 23 productos dominicanos prohibida por Haití.

El gobierno haitiano había negado una semana antes que hubiera levantado la restricción, y reiteró su intención de normalizar la situación al cumplimiento de las normas de comercio internacional.

“Ningún acuerdo ha tenido lugar en relación con el ejercicio de la interdicción de los veintitrés productos dominicanos para el hecho es que estos dichos productos pueden entrar en Haití”, afirmó en un comunicado el embajador haitiano en República Dominicana, Idalbert Pierre-Jean.

El diplomático respondió así al entonces embajador dominicano en Haití, Rubé Silié, que dijo en Santo Domingo que no existe impedimento alguno para la exportación de los productos y aseguró que las exportaciones por vía terrestre se desarrollan normalmente con el único requisito del pago de los aranceles.

Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana señaló que a raíz de la visita del canciller Miguel Vargas a Puerto Príncipe ese mes, se acordó destrabar el comercio entre los dos países, sobre todo en lo referente a la importación de bienes.

Entre los productos prohibidos de entrar a Haití vía terrestre se encuentran la harina de trigo, cemento gris, aceites comestibles, jabón, detergentes en polvo, agua potable, pintura y productos para carrocería de vehículos de motor.

También la mantequilla, manteca, varillas, pastas alimenticias, tuberías de PVC, jugos en polvo, cervezas, snack, utensilios fabricados en plásticos y equipos para la construcción.

Las autoridades de ambos países han reconocido que el paso de esos productos por la frontera terrestre se realiza con “regularidad” desde principios del 2016, aunque se produjeron confiscaciones en el lado haitiano durante los primeros meses de la aplicación de la medida.

A mediados del año pasado, el entonces ministro dominicano de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, aseguró que en lo que iba del 2016, el comercio entre Haití y República Dominicana ha registrado un descenso de 400 millones dólares debido a la prohibición.

Haití es el segundo socio comercial de República Dominicana, nación con la cual intercambia poco más de 1.000 millones de dólares anuales en productos, según registros oficiales, y unos 2.000 millones de dólares si se toma en cuenta el comercio informal.

Según el gobierno dominicano, los productos colocados bajo interdicción constituyen unas 574 líneas arancelarias que Haití no ha notificado de manera oficial a República Dominicana.

En 2016, la medida enfrentó a los más poderosos empresarios haitianos agrupados en el Foro Económico del Secrtor Privado que presionaba al gobierno para ampliar la lista, con algunos legisladores que trataron de convencer el gobierno de Privert de levantar la sanción, sin ningún éxito.

La semana pasada, el nuevo embajador de República Dominicana en Haití, Alberto Despradel, presentó sus cartas credenciales ante el presidente Jovenel Moïse.

Alberto Emilio Despradel Cabral fue nombrado embajador de República Dominicana en Haití el pasado 3 de mayo, en reemplazo del embajador Rubén SIlié, designación que la prensa haitiana daba por hecho semanas atrás.

Despradel, que al momento de su designación se desempeñaba como encargado de Asuntos Haitianos de la Cancillería dominicana, ya había sido embajador en Haiti en el período 2000 2004, cuando fue testigo de la caída del entonces presidente haitiano Jean B. Arisitde, siendo sustituido por José Serulle (2004-2009) y este por Silié (2009-2017).

República Dominicana y Haití mantienen un intercambio anual de poco más de 1.000 millones de dólares anuales, pero la balanza comercial es favorable para los dominicanos en una proporción de nueve contra uno según estimados.

Las autoridades haitianas también han dicho que su país deja de percibir hasta unos 300 millones de dólares debido al contrabando en la frontera.

Haití prohibió el 6 de junio de 2013 la importación de aves vivas, carne de aves y huevos de República Dominicana para impedir el supuesto ingreso de la gripe aviar a ese país, aun cuando las autoridades dominicanas no han reportado ningún brote de la enfermedad en los últimos tres años.

Una semana después, el gobierno haitiano reconoció que el virus de la gripe que afecta a República Dominicana es del tipo A (H1N1) y no del H5N1, pero no levantó la prohibición y en su lugar sólo levantó una prohibición al consumo de embutidos dominicanos aplicada en julio del 2012.

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