6 costumbres que no pierden vigencia en Rep.Dom. a pesar de la modernidad

De hecho, pareciera que mientras más influencia foránea, más se arraigan

6 costumbres que no pierden vigencia en Rep.Dom. a pesar de la modernidad

Li Misol
MIAMI, 5 de marzo (Panorama) – Si bien la modernidad y las nuevas tecnologías han impactado fuertemente a todos los países del mundo (cambiando las tradiciones como las conocieron nuestros antecesores) en todas partes hay costumbres que se resisten a desvanecerse, de hecho pareciera que mientras más influencia foránea, más se arraigan.

Veamos X tradiciones que todo dominicano sigue cultivando con orgullo:

Besar la mano

Así se conoce popularmente la costumbre de pedir la bendición a los mayores. Es una señal de respeto y honra, principalmente a los padres, pero se extiende a abuelos, tíos, padrinos y otros familiares. Si bien los adultos pueden solicitarlo a los menores, es más común que salga de ellos decir: “Bendición” (o simplemente “ción”) y recibir como respuesta un “Dios te bendiga”. Es una tradición que proviene de España y tiene una evidente base religiosa.

 

Comer (e intercambiar) habichuelas con dulce en Semana Santa

Esta costumbre parece ser la más fuerte, y esto evidentemente tiene que ver con una verdad universal: todo dominicano ADORA sus habichuelas (salvo algunas contadas excepciones). Cuando llega Cuaresma en prácticamente todas las casas se prepara este plato típico que además de degustarse, se intercambia con familiares y vecinos. Consiste en frijoles rojos preparados con varios tipos de leche, azúcar, canela y otros ingredientes. Cada persona tiene su receta y cada madre prepara la mejor.

 

El regreso de los dominicanos ausentes cada Navidad

Cuando llega diciembre los dominicanos residentes en el exterior vuelven a su tierra para pasar allí las Navidades. El aeropuerto Las Américas se vuelve un hervidero de abrazos, lágrimas y alegría mientras los recién llegados se reúnen con los suyos.

 

 

Los Reyes Magos cada 6 de enero

Si bien el modelo de las Navidades extranjeras han hecho entrada triunfal en las casas dominicanas, Santa Claus todavía no ha logrado destronar del todo a los Gaspar, Melchor y Baltazar que siguen llegando cada enero a robar sonrisas a los niños. Padres, madres, tíos, padrinos, abuelos, e incluso amistades sacan el dinero y se van de tiendas para regalar a los infantes cercanos en esa fecha. Los niños, de su lado, ponen en el arbolito la noche del 5 de enero yerba para los camellos, agua, mentas verdes e incluso cigarrillos. El día 6 reciben sus regalos y se pasan toda la jornada jugando

 

Los 9 días de un difunto

Si bien la modernidad ha traído sus cambios a los ritos funerarios dominicanos, cuando una persona muere sigue siendo una costumbre inalterable el celebrar una novena. La novena, o “los 9 días” es vivida por algunos como superstición, por otros como un ritual religioso y otros más lo conciben como creencia cultural. Desde el punto de vista religioso cristiano, en el novenario se acompaña a la persona querida en su último viaje mediante misas y rezos, pero en los campos (sobre todo en el Sur) suele haber componentes folklóricos distintos: se levanta un túmulo, se decora la cruz del patio, se construye un altar, etc. Al final del novenario se celebra el llamado “Cabo de año”.

Hacer un “angelito” en Navidad

Consiste en el famoso juego de intercambio de regalos que en otras latitudes se conoce comúnmente como “amigo secreto” o “secret Santa”. Es muy común que cuando llegan las fiestas decembrinas en las oficinas dominicanas (y también en las casas o en grupos de amigos) cada quien tome un papelito para saber a quién tiene que regalarle y se establezca un monto deseable para todos. Normalmente se entregan los regalos en una reunión especial para esos fines o en una fiesta, o pueden entregarse notas, chocolates y otras golosinas o regalitos como agasajo antes de la entrega del gran regalo final.

 

¿Qué costumbres nos faltaron? ¡Cuéntanos!

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